jueves, 2 de octubre de 2014

Comentario a Dans París

Hace un par de minutos que he terminado de ver Dans Paris (2006). Película guionizada y dirigida por Christophe Honoré. Un film que solo de pensar en un calificativo para darle hace que por poco no me estalle la cabeza.

No es que la peli sea mala. No lo es. De hecho he pasado un buen rato. No es que la película sea rara. Es de todo menos rara. Es absolutamente corriente, su argumento no es nada complejo. Pero no puedo definirla. Digamos que es una película cuyo mayor éxito es paradójicamente lo que en cualquier película convencional sería un fracaso: la indiferencia.

La sinopsis: Todo parte con Jonathan (Louis Garrel) explicando a modo de narrador la situación de su familia: Paul (Romains Duris), su hermano mayor, tras cortar con su novia, vuelve a casa de su padre (Guy Marchand) donde convive con él y con su susodicho hermano menor. El tipo lo está pasando mal, no quiere comer y apenas habla con nadie. Su hermano lo quiere y se preocupa, pero es demasiado egoísta como para dejar que le afecte demasiado. Y entre los dos hijos y la madre -que aparece puntualmente- hacen de la vida del padre un puto infierno.

En Filmaffiniti se han tomado la licencia de decir que la máxima de esta familia es: "esfuérzate en ignorar la tristeza de los tuyos". Esta es una frase la utiliza Jonathan en cierto momento de la película y aunque sí que es verdad que él la menciona como imperativo familiar -que el mismo la suscribe con sus actos- no estoy tan seguro que pueda generalizarse con ella a la actitud de todos los miembros de la familia. Ni siquiera en Jonathan mismo vemos un cumplimiento íntegro de la misma.

Volviendo al tema de la indiferencia. ¿Por qué indiferencia? Simplemente porque no empatizas con ningún personaje. Porque ningún personaje intenta caerte bien o justificar sus actos por más reprobables que resulten... porque viven sus vidas como les da la gana y les importa una mierda tu opinión. La película es "te sirvo un plato de historia corriente, sin más, que esté sabroso o no, no me importa, eso ya es cosa tuya, yo te sirvo la historia que tengo." Mentiría si dijese que no hay que apreciar mucho a alguna actriz o actor del reparto para poder verla sin querer irte a hacer otra cosa más productiva, pero, como digo, esa es la forma de ser de la película. No intentar gustar y cuando algo tiene la suficiente autenticidad como para no pretender gustar, de alguna manera ya me gusta.

Es una película con una historia corriente; con un esquema de escenas inicial poco común, algo extravagante, que en mi opinión fracasa pero que tampoco hunde el barco. Si te gusta el cine poco común échale un vistazo, lo mismo, hasta la disfrutas; sino, pierdes el tiempo, te va a dejar con la misma cara.

¿Qué más puedo decir? Guy Marchand estuvo nominado a los premios Cesar del 2006 por mejor actor de reparto. Me parece justo que estuviera nominado, pero no sé quien lo ganó finalmente ni si la elección es legítima sólo digo que me parece bien que se tomaran la molestia de nominarlo, hace un buen papel.

No estoy seguro de que este texto pueda llamarse crítica. Realmente he comentado lo que me ha parecido a si que vamos a llamarlo comentario por darle algún nombre a esto.



Responsable de esta pantomima: Araña